Niños que ejercen papel de padres para sus hermanos

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Niñez Paternidad

Niños o adolescentes que ejercen el papel de padres de sus hermanos menores es una señal clara que algo no anda bien en la estructura o dinámica familiar. Y si en el núcleo familiar están ambos padres en lugar de uno (una familia monoparental), dice mucho más, indica que estas figuras, probablemente no están desempeñando su rol como debería de ser.

Esto puede suceder por diferentes razones, acá expongo algunas:

Por mandato de los padres.

Usted impone a su hijo mayor que le ayude con el más pequeño. Ya sea porque tiene que trabajar, o porque no puede con la cantidad de hijos que tiene. La razón puede ser cualquiera. Aquí la palabra a la que debe prestarle atención es a la que está resaltada. Imponer. Ahí está el problema. Su hijo puede ayudarle ocasionalmente, si él puede, pero imponerle, es como quitarse un peso de su espalda para ponérselo a alguien que no tiene la fuerza para cargarlo.

Usted tomó decisiones en su vida, y sus hijos son producto de ellas. ¿No estaba preparado? Tuvo la capacidad de analizar antes de tenerlos. Por lo tanto, ahora que están ahí, tiene que tener la madurez y responsabilidad para brindarles lo mejor a sus hijos.

Y ojo con los mensajes que envía a sus hijos. Porque sucede que, por ejemplo, uno de los padres ya no está, puede que haya fallecido o se haya separado, entonces vienen los siguientes mensajes. Si es niño: «ahora usted será el hombre de la casa, deberá de ayudarme con sus hermanos». Si es niña: «usted es mujercita, ya tiene que ir aprendiendo porque usted en un futuro también va a ser mamá». Mucho cuidado con esos mensajes que va a transmitir. Que sea su hijo/a mayor, no le da el derecho de imponerle responsabilidades que son suyas como el adulto de la familia.

Por negligencia parental.

Las figuras paternas están ausentes. Y no queda otra opción para los hijos mayores que hacerse cargo de los más pequeños. Es difícil en estos casos, por la ausencia de los padres, y si están, lo están a medias.

Los padres se van por prolongados periodos de tiempo, no avisan y tampoco explican nada a sus hijos.

(Si quiere leer más sobre este tipo de conducta parental puede dar click aquí)

«Por necesidad».

Y lo pongo entre comillas, porque este tipo de padres, aunque no impone directamente, delega de forma sutil obligaciones a sus hijos grandes, ya sea porque se considera alguien incapaz o débil de sostener la familia o porque se victimiza demasiado.

Por lo general, hay ciertas conductas que giran en torno a la manipulación emocional. El padre se queja constantemente de todo lo que tiene que hacer, se lamenta y no busca soluciones. Por lo tanto al presentarse ante sus hijos grandes como alguien que no da abasto, envía el mensaje que él por ser el mayor puede ayudarle más, y es así, cómo de esta forma va delegando paulatinamente sus obligaciones.

Claro, hay situaciones excepcionales, en las que se necesitará apoyo de los hijos, pero como ya lo dije, de pedir un poco de apoyo a delegar completamente una responsabilidad, hay una gran diferencia.

***

En la familia las funciones deben estar bien definidas de acuerdo al rol de los integrantes. Los padres, como guías y soporte; los hijos, como aprendices en constantemente evolución. Un papel tan importante como el ser padre, no debe ser delegado a un hijo porque esto afectará a ambas partes, tanto al hermano-padre, como al hermano-hijo.

Un niño debe sentirse libre para explorar, jugar, aprender cosas nuevas, preguntar, etc. Porque está formándose, absorbiendo e intentando comprender el mundo, para en un futuro integrarse a él. Un niño que cuida de otro no se permite jugar ni explorar su alrededor porque está demasiado ocupado en solventar las necesidades de su hermano menor; en cuidarlo y protegerlo con sus limitantes y fortalezas de niño. Esta ocupación continua conlleva a la preocupación por cumplir con sus obligaciones con su hermanito, en especial si son impuestas por sus padres, como ya lo mencioné en uno de los puntos anteriores. Y esta preocupación puede tornarse en ansiedad o estrés.

De modo que tenemos como resultado a un niño estresado y agotado por todas las actividades que tiene que realizar día a día; preocupado y ansioso por el bienestar de su(s) hermanito(s). El niño se salta la etapa de la infancia, adolescencia e incluso de adultez joven, y tenemos a un niño adulto, con una madurez que no corresponde con su edad cronológica.

Un niño con una madurez superior a su edad no es algo que puede resultar negativo, puede pensar. Pero estamos hablando que ha adquirido esa madurez a la fuerza, porque no le quedó otra opción más que llegar a ella cuidando de otro ser humano. Se está hablando de una gran responsabilidad que cansa y agota si no se está preparado, y es evidente que un niño no tiene las herramientas para cuidarse a sí mismo, mucho menos las tendrá para afrontar las necesidades de alguien más pequeño que él.

El niño al crecer puede sentirse embotado de tanta responsabilidad, de la vida parental, lo que podría afectarlo al momento de tener sus propios hijos. Y el haber estado expuesto al estrés o ansiedad a tan temprana edad, podría predisponerlo a tener un mal manejo de éstos en su adultez. Recuerde que el estrés y/o ansiedad que experimentan por el cuido de sus hermanitos es desproporcionado a la capacidad que tiene para enfrentarlo. Un niño se preocupa o estresa mínimo, por un juguete que perdió o una tarea que no realizó, pero no porque su hermanito tiene hambre y tiene que ver que darle de comer. Son niveles de estrés muy distintos.

Ya escribí sobre lo que sucede con el niño responsable. Ahora, pensemos en el pequeño que está a su cargo. Es un niño mucho más pequeño y necesita del acompañamiento de alguien adulto, no solo para que lo proteja y le de afecto, sino para estimularlo. Un adulto tiene un vocabulario más extenso, un razonamiento abstracto. Nosotros aprendemos a hablar estimulados por los adultos que tenemos próximos a nosotros, nuestros padres. Y nos enseñan a ser más autónomos. Nos enseñan a bañarnos, limpiarnos después de hacer nuestras necesidades, lavarnos las manos, amarrarnos las cintas de los zapatos, a vestirnos, etc.  Su hermano puede que ni siquiera domine algunas de estas habilidades, y en cuanto a su capacidad intelectual, es obvio que no posee lo suficiente para estimularlo.

Así que, para concluir, sea responsable, no permita que sus hijos menores interioricen a sus hermanos mayores como figuras parentales, porque esto perjudicará a ambos. Y recuerde, los niños siempre necesitarán de un apoyo seguro para prepararse para la vida de adultez. Y ese apoyo debe provenir de usted, padre de familia.

Y si usted que leyó esto no es padre todavía, lo invito a leer el artículo de “Razones por las que NO debería tener hijos” y reflexione, lo que conlleva convertirse en padre.


Si le gustó el tema, le recomiendo la siguiente película que lo aborda a la perfección. La película se llama “Jack” y trata sobre un niño que, desafortunadamente tiene una madre negligente; despreocupada, ausente y dada a la promiscuidad. Debido a su ausencia, Jack se ve obligado a buscar alternativas para suplir las necesidades de su hermanito, incluso llegando hasta robar.

Dando click aquí, usted puede ir a la página para ver la película.

2 comments

    1. RiveraM Post author

      Estamos hablando de una situación similar, debemos evitar que ningún niño independientemente de si es el hermano mayor o menor cargue con responsabilidades que solo le competen a los adultos.

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